Blog

Artículos Recomendados

LA INFLUENCIA DE LOS ÁNGELES EN EL PSIQUISMO (Parte 2)

Lic. en Fil. y Psic. MARIANA VOGLIAZZO (UCA ARGENTINA)

Esta es una entrada especialmente útil a psicólogos, psiquiatras, consejeros, sacerdotes.

Ahora bien, en la Cuestión 111 prima pars, Santo Tomás va a desarrollar propiamente el tema de la acción de los ángeles sobre los hombres, entrando de lleno en el meollo de la materia de nuestro interés. Esta cuestión está dividida en la Suma en cuatro artículos.

1)En el primero de ellos Santo Tomás se preguntará si el ángel puede iluminar de alguna manera al hombre. Esta temática debe entenderse en continuidad con aquella donde el Aquinate desarrolla el tema de la comunicación y el lenguaje de los ángeles entre sí. Cito a Santo Tomás:

 

‘Perteneciendo al orden de la divina providencia que los seres inferiores estén sometidos a la acción de los superiores, como se ha dicho, los hombres, que son inferiores a los ángeles, son iluminados por éstos, como los mismos ángeles inferiores son iluminados por los superiores’ [ Iª q.111 a.1]

 

Esta forma de iluminación, no obstante, debe entenderse en un sentido en parte igual y en parte distinto, es decir analógicamente. Así Santo Tomás explica que entre los mismos ángeles, el ángel superior divide la verdad universal o especie inteligible entendida por él para adaptarla al entendimiento del ángel inferior. Lo que se efectúa entonces es una operación de análisis o división de una verdad universal a una verdad con un mayor grado de particularidad. 

 

En el hombre, en cambio, dado que  el entender se realiza según el modo propio de ser del cognoscente, y como al entendimiento humano le es connatural entender por medio de las imágenes sensibles, esta forma de infusión directa de especies inteligibles en el intelecto por medio de la virtud  angélica no es posible, no por carecer el ángel del poder necesario para hacerlo, sino por la debilidad de nuestro propio entendimiento: ´y por eso los ángeles proponen a los hombres las verdades inteligibles bajo semejanzas de cosas sensibles´ (Iª q.111 a.1), y así actúan sobre el entendimiento humano, iluminándolo indirectamente y desde afuera, por medio de formas sensibles accesibles por los sentidos internos[1]

 

Otra forma de influjo exterior de los ángeles sobre el entendimiento se da, según el Aquinate, en cuanto el ‘entendimiento inferior es confortado por la acción del entendimiento superior’ (Iª q.111 a.1), de esta manera la potencialidad del ángel actúa sobre la razón natural de los hombres fortaleciendo y aumentando su vigor intelectual y su capacidad de penetración inteligible de la verdad de los entes. 

 

2) En el artículo 2 de la misma cuestión 111, Santo Tomás va a analizar la acción de los ángeles sobre la voluntad. De esta forma el Aquinate comienza primeramente analizando las potencias de orden espiritual -inteligencia y voluntad- para proceder luego con el análisis de las potencias sensibles con base orgánica.

 

En esta materia Santo Tomás insistirá en que la voluntad puede ser movida de dos modos [Ver Iª q.111 a.2]:

  1. a) Intrínsecamente, es decir inclinándola interiormente a través de su propia tendencia natural que es la posesión del fin último.
  2. b) Extrínsecamente, es decir moviéndola desde afuera. Pues bien, solo de este segundo modo pueden los ángeles inmutar a la voluntad. Esto significa que los ángeles solo pueden mover a la voluntad exteriormente: ya sea por la persuasión del entendimiento, en tanto que los ángeles pueden presentarle un bien al entendimiento que está fuera de él y de esa manera mover a la voluntad; o por la pasión del apetito sensible, de manera de arrastrar a la voluntad por el ardor de la concupiscencia. Al respecto afirma Santo Tomás:

 

 'Pero así -es decir intrínsecamente- solo Dios es capaz de mover eficazmente a la voluntad; el ángel y el hombre solo pueden moverlo por persuasión, según queda dicho. Más aún queda otro modo exterior por el que pueda la voluntad del hombre ser movida, que es por la pasión del apetito sensitivo; así se inclina la voluntad, por ejemplo, cuando quiere algo a impulsos de la concupiscencia o de la ira’ (Iª q.111.a.2). 

 

 Justamente el diablo, afirma Santo Tomás, puede incitar a pecar moviendo la voluntad, ‘ya sea ofreciendo algo apetecible a los sentidos, ya sea persuadiendo a la razón’ Iª-IIae q.80 a. 1]

 

Continuaremos en la próxima entrada analizando el resto de los artículos de la Cuestión 111 prima pars de la Suma Teológica.

[1] Esto se verifica en los Ángeles según que el ángel superior divide la verdad universal concebida por él, adaptándola a la capacidad del ángel inferior. Pero el entendimiento humano no puede captar la verdad en la inteligibilidad pura de ésta, por serle connatural entender por medio de fantasma, según queda dicho’ (Iª q.111 a.1)

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Contador

Flag Counter

Quien está en línea?

Hay 214 invitados y ningún miembro en línea

Newsletter

* No venderemos su ID de correo electrónico